En la Antigua Persia, cuna de algunos de los reinos más grandes y misteriosos de este mundo, hubo una vez un rey que desafió al poderoso Maharajá y, junto con su hijo, secuestraron a la princesa Farah y despojaron al palacio del Maharajá de sus preciados tesoros, entre ellos un curioso reloj de arena y una misteriosa daga.
Lo que el joven Príncipe no sabía es que aquellos dos objetos podían convertir a su poseedor en un dios inmortal, capaz de controlar incluso el tiempo. Engañado por un visir mezquino deseoso de hacerse con su poder mágico, el Príncipe libera las Arenas del Tiempo y con ello destruye su propio reino, convirtiendo a sus habitantes en terribles monstruos de arena. Sólo él, la Princesa Farah y el Visir se salvaron de aquella destrucción, y ha llegado la hora de que el Príncipe repare el daño que ha hecho a su reino y encuentre su propia redención.